
Desde le compromiso de la fe, apoyado con una fuerte esperanza en Cristo y con todo el corazón lleno de amor, queremos romper las cadenas de todas las personas que están atadas:
- a la vejez (Residencia de Ancianos “Jesús de Nazaret”)
- a la discapacidad (Casa-Hogar “El Cristo Roto”)
- a la infancia desprotegida (Hogar Infantil de Sión)
- A cualquier atadura (Residencia Juvenil “Adonai-Emaús”)
- A la discapacidad infantil (Casita del Niño Jesús).
Para que lleguen hasta Dios a través de unas manos sacerdotales…
Son esas palomas amarradas que salen y son liberadas de sus cadenas.
Toda la Asociación forma un corazón que se funda en el amor de Jesús con el lema “Amaos unos a otros como yo os he amado” y se siente sostenida por la Oración en la eucaristía de la Comunidad de Adoratrices Perpetuas.

